Un catálogo de catálogos

29 de julio de 2015 No Comments

Desde el mismo momento de su fundación, uno de los objetivos del CCCB es ofrecer a sus visitantes todo el conocimiento sobre el mundo contemporáneo en soporte textual, es decir, en forma de las diferentes publicaciones que edita el centro: las colecciones Breus, Dixit y Urbanitats, el material audiovisual o fuera de colección y, por supuesto, los catálogos.

Los catálogos del CCCB son una muestra de la diversidad de temas que, desde hace 20 años, estructuran la programación del centro. Y son, también, una manera de recordar y recuperar aquellas exposiciones que ya forman parte de nuestra historia y, de buen seguro, también de la historia cultural de nuestros visitantes.

La cultura contemporánea al alcance

Se echamos una ojeada a las publicaciones editadas con motivo de las exposiciones, veremos que buena parte de ellas se pueden agrupar en las temáticas que definen las líneas de programación del centro. Por ejemplo, en el CCCB hemos hablado de urbanismo, de ciudades y de la relación entre ellas, lo que nosotros entendemos por La ciudad mundo: Barcelona-València-Palma, en la que se reflexionaba sobre el Mediterráneo; Atopia, donde la ciudad era protagonista de varias obras de arte contemporáneo; Local, local!, un diagnóstico sobre las urbes después de la recuperación de los ayuntamientos democráticos; Post-it City, sobre las ocupaciones de los espacios públicos de las ciudades; La fundación de la ciudad. Mesopotamia, Grecia y Roma, una reflexión sobre las primeras ciudades; o Barcelona-Madrid, un repaso a las relaciones entre ambas ciudades. LLEGIR MÉS-LEER MÁS-READ MORE

Amor en punto de fuga. Las “gandules” se ponen románticas

24 de julio de 2015 No Comments

Nacho Moreno, programador de Gandules’15, nos explica de qué trata Gandules’15 y repasa brevemente la aportación de cada film a la temática global del ciclo: el amor en todas sus formas. 

¿De qué va, según mi punto de vista, Gandules 2015?

Primero va de la pasión, de la pasión amorosa. Todas las películas tratan sobre conflictos amorosos, sobre pasiones sensuales y sobre deseos sexuales algunos subliminados y otros llevados hasta sus últimas consecuencias. Las películas también han sido elegidas como un acto de amor.

Fotograma de “Muchachas de uniforme”

Es también un ciclo de cine sobre la pasión amorosa que sabe que es diversa. Hay cuatro películas de temáticas LGTB, una poliamorosa y en dos de las heterosexuales la protagonista es una mujer que no es joven. Es también diversa en forma, ya que hay una película muda, otra clásica, un par de dramas y un par de comedias y hay tres películas realmente oscuras. Junto a eso también destacar que es diversa en origen, ya que la película japonesa está basada en un manga bizarro y la clásica en un novelón de Lloyd C. Douglas, hay otras que beben del videoclip o las teorías de Judith Butler.

Es un ciclo donde se presta atención a las circunstancias sociales que rodean a la pasión amorosa, desde la homofobia al capitalismo pasando por el neocolonialismo y el turismo sexual. Es decir, una de las ideas que hay detrás del ciclo es que la llama del amor no se enciende en el vacío.

También, y esto es importante, es un ciclo divertido y asequible. He estado pensando mucho sobre las pelis y  he descubierto que pese a que son muy interesantes y desconocidas no son grandes obras maestras (la de Fassbinder, por ejemplo, no es la GRAN obra de Fassbinder) pero son películas que hablan de manera diferente del amor y que van a funcionar a la perfección en las calurosas noches de verano. De hecho, algo que podemos explotar es que el ciclo me recuerda a esos relatos que regalan en los periódicos en verano o a esa novela que llevas todo el año queriendo leer y que te la bajas todos los días a la playa. LLEGIR MÉS-LEER MÁS-READ MORE

Todas las cartas

23 de julio de 2015 No Comments

Una exposición no solamente es un “lugar”; las distintas formas que toma un proyecto cuando se materializa a lo largo de su recorrido expositivo, cuando se presenta en el CCCB y en las sedes itinerantes que la acogen; sino que también es lo que queda en cada uno de los visitantes, lo que los conmueve, lo que se apropian del proyecto para reformularlo.

Hace poco se proyectaron en la Filmoteca de Catalunya los trabajos que han realizado los alumnos del programa pedagógico Cinema en curs. Entre ellos, los treinta minutos de correspondencias fílmicas  “Desde nuestros barrios” que filmaron los alumnos de 3º de ESO del colegio Montserrat, en el barrio de Orcasitas de Madrid, y los alumnos del mismo curso del Instituto Bellvitge, en l’Hospitalet de Llobregat. Treinta minutos de Cine en mayúsculas a través de los cuales los alumnos han hecho un retrato sobrecogedor de la morfología de estos dos barrios obreros, que retratan a la gente que vive allí y sintetizan su historia colectiva. Os los recomiendo: son francamente excepcionales.

Son treinta minutos de cartas que continúan y hacen crecer alrededor de cuarenta vídeo-cartas iniciales propuestas por Víctor Erice y Abbas Kiarostami; Isaki Lacuesta y Naomi Kawase; Jaime Rosales y Wang Bing; Albert Serra y Lisandro Alonso; José Luis Guerín y Jonas Mekas, y Fernando Eimbcke y So Yong Kim en el proyecto Todas las Cartas, de 2011.

Cuatro años después de su presentación, la propuesta de esta exposición sigue viva, no solamente a través de las ocho itinerancias que han permitido presentarlo en Madrid, México, Buenos Aires, Seúl, Berlín y Estambul, y del DVD que editó Cameo, sino también en su proyección en más de 32 festivales de cine de todo el mundo.

Pero tal vez lo más emocionante, por encima del éxito de la recepción, lo que hace que el proyecto adquiera todo su sentido es poder seguir su rastro más o menos difuso en la mirada extraordinaria de estos alumnos de Orcasitas y Bellvitge.

La lista musical más romántica del verano

15 de julio de 2015 No Comments

Estos meses centrales del año, con el calorcito, las vacaciones y todas las horas del día para disfrutarlas, son también los de las aventuras y el amor. Por esto, la programación de Gandules – Gas Natural Fenosa de este año lleva por título “Amor en punto de fuga”. A lo largo de tres semanas, proyectaremos películas con el amor como protagonista. El amor heterosexual, el amor homosexual, el amor reprimido o el amor explosivo.

Y como el amor también es el protagonista de las canciones de nuestra vida, hemos decidido crear una lista musical con aquellos temas que, por un motivo u otro, nos remiten al amor o al enamoramiento. Y hemos pedido a varios expertos en música que la empiecen con sus temas favoritos.

Albert Salinas, Wooky, co-director del festival Lapsus, recomienda Strange Emotion, de Jessy Lanz, incluida en el ábum Pull My Hair Back [Hyperdub, 2013]

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Elijo esta canción porque desde mi punto de vista define muy claramente la incertidumbre de este sentimiento que crece dentro de ti cuando te enamoras, una serie de emociones extrañas que uno no tiene muy claro si rechazar o recibir con los brazos abiertos. En definitiva, la dificultad de descifrar si lo que empiezas a sentir es amor de verdad o sencillamente un espejismo.

Ingrid Guardiola, coordinadora del ciclo BCNmp7, recomienda tres canciones:

I put a spell on you es una canción escrita por Screamin’ Jay Hawkins y versionada por casi todo el mundo. Es un tema al servicio del erotismo salvaje y de la chifladura revitalizante. Los que se la hicieron suya a posteriori le dieron una gravedad que no se encontraba en la original.

Ne me quitte pas de Jacques Brel es la más bella humillación de amor. En algunas versiones el trémolo del piano de fondo se corresponde con el trémolo de sus enormes incisivos. “Déjame ser la sombra de tu sombra, la sombra de tu mano, la sombra de tu perro”, declama Brel entre sudores, lágrimas y saliva, buscando el drama en sus humores, hipnotizando el público y la cámara de televisión con su rostro desencajado

Mickey Baker era el profesor de Sylvia Robinson y formaron banda (Mickey & Sylvia)  y sello, aunque cuando una  escucha temas como Dearest sólo puede imaginarse amor entre los dos, puro amor. Es una canción sencilla sobre el amor de pareja y sobre el envejecer juntos a pesar del propio pesar del tiempo.

Miqui Otero, co-director del festival Primera Persona, elige If this is love I’d rather be lonely, de The Precisions. 

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Todos nos ponemos algo melodramáticos, y también ridículos, cuando hablamos de amor, ¿no? Pues hagámoslo a lo grande: con estribillo, violines agazapados en las esquinas y grandes trompetas. Siendo muy pero que muy bocazas. Queriendo cantar sobre el amor y haciéndolo sobre desamor. Es decir: si esto es amor, cáspitas, ¡casi que preferiría estar solo!

Mery Cuesta, programadora de la sesión “Metalúrgias” de BCNmp7 elige dos canciones:

24 hours from Tulsa, de Gene Pitney.

Cariño: estaba a sólo 24 horas de casa, me paré a tomar un café, me enamoré de la camarera de la gasolinera, y que me esperes sentada. Increíble y sorprendente trama la del padre de familia que lo deja todo por un amor fugaz de carretera en la dulce voz de uno de los crooners más significativos de los 60, que rubrica el tema en plan confesión: “Así que no volveré a casa nunca, nunca… más”.

Johnny, remember me, de Johnny Leyton

Pocas canciones representan de manera más romántica una historia de amor con espectro de por medio. En 1961, Jonh Leyton se ponía en la piel de un hombre que perdió a su novia, pero que a veces sigue oyendo su voz sobrenatural diciendo desde el más allá “Johnny, Recuérdame….” Una producción crepuscular con el sello del singular productor Joe Meek: reverbs, ectoplasmas y coros fantasmales.

Joan S. Luna, periodista musical y programador de la sesión “Metalúrgias” de BCNmp7 elige tres canciones: Our song, de The XX; Skinny love, de Bon Iver, y The One I love, de REM, en la versión de Sufjan Stevens

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Lo cierto es que me sorprende que a la hora de elegir tres canciones de amor me vengan muy pocas a la cabeza, por lo menos en el sentido más eufórico del concepto amar. Digamos que suelo conectar mucho más con la cara más melancólica del amor (y del desamor, claro está).

Podría haber elegido tres temas que tomasen líneas muy distintas en lo lírico y en lo musical, pero he preferido seleccionar tres que mantengan un espíritu parecido y que transmitan un sentimiento muy concreto frente al amor. Estas tres canciones podrían parecer tristes -de hecho lo son-, pero ¿no era el amor algo muy complicado y complejo?

Sergio Silva, director del festival Emergència!, elige dos canciones:

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Bad things, de Tricky, incluida en el ábum Premillenium Tension

Porqué decir amor si lo que realmente supura esta canción es sexo?

Tricky siempre ha sido el ejemplo escenificado del sexo sin amor, sucio y oscuro que pone imágenes a tus sueños prohibidos.

Gene Clark, de Teenage Fanclub, dins l’àlbum Thirteen

Aquel invierno del 97 fue especialmente duro… el frio y la lluvia estuvieron presente casi cada día. Mientras, la bobina derecha del casete finiquitaba los últimos cms de música… era el momento d rebobinar y poner aquella canción que tanto me recordaba a ella.

Todo y que los años han pasado siempre le estaré agradecido por tener el valor de decirme aquella frase lapidaria. Gracias a ella no solo cambié el rumbo de mi vida sino que además encontré a la persona que durante tantos años me ha aguantado y a la que tanto quiero.

Y tú, ¿qué canción elegirías? Compartela con nosotros en las redes socials con la etiqueta #gandules15 y entre todos haremos la lista más romántica del verano, que se podrá escuchar cada día antes de la proyección y también en Spotify: Amor en punt de fuga – Gandules Gas Natural Fenosa.

La web del CCCB se renueva

9 de julio de 2015 No Comments

En el mes de enero de 2013 me convertí en la responsable de la web de CCCB. Una tarea ilusionante y, al mismo tiempo, terrorífica que, eso sí, asumí con mucha ilusión. No soy una nativa digital y para ejecutar con garantías esta nueva empresa, era necesario que me rodeara de personas que conocieran el entorno digital y me pudieran ayudar a la hora de tomar decisiones sobre este nuevo ámbito de mi responsabilidad profesional.

No dudé en formar el Consejo Web del CCCB –un grupo de trabajo transversal, fluido, eficaz y alegre—ni tampoco en decidir quién debía formar parte de él: Sònia Aran, Lucia Calvo, Maria Farràs y Edgar Riu.

Home antigua

Lo primero que hicimos los cinco fue analizar la web del centro. Es imprescindible contar con un diagnóstico antes de tomar cualquier decisión. La web, es preciso decirlo aquí y ahora, fue impulsada por nuestra compañera Teresa Roig, y se ha convertido en una herramienta operativa y muy bien valorada desde 2007 hasta la fecha, cuando nos animamos a presentar su renovación.

Ya en las primeras sesiones de trabajo nos dimos cuenta de que la web necesitaba muchas mejoras. El mundo digital es tan supersónico que seis años son una eternidad. Pero lo que tenían que ser meros cambios pronto se convirtió en una evidencia contundente: necesitábamos una nueva web.

Desmenuzando, diseccionando y deconstruyendo la arquitectura de la web, fuimos dibujando una arquitectura paralela que se adecuaba mucho más a las nuevas necesidades. Pero esta nueva estructura tenía que responder a unos objetivos. Y este fue el primer hito que nos marcamos.

¿Por qué queríamos renovar la web y qué finalidades queríamos cubrir? La respuesta la obtuvimos después de horas de trabajo y se puede resumir en los siguientes cuatro puntos:

1. Aumento de las visitas (virtuales y presenciales) del CCCB. Para conseguirlo, teníamos que mejorar la arquitectura de la web, interrelacionar mucho más sus contenidos, simplificar y clarificar la información de servicio, mejorar su posicionamiento y presentar un diseño adaptativo a todos los dispositivos móviles.

2. Potenciar los contenidos propios reconvirtiendo una web-agenda en un espacio que diera mayor visibilidad a los distintos tipos de contenidos y que revalorizara el archivo.

3. Mejora de la imagen corporativa y de la transparencia de la web CCCB simplificando los textos corporativos, unificando los canales de contacto con el público y creando una imagen unitaria, sencilla y clara, a partir del nuevo logotipo del CCCB.

4. Aumento de los ingresos del CCCB mediante el incremento y la visibilización de la venta online de entradas, el incremento de los Amigos CCCB y el incremento y la visibilización del alquiler de los espacios del CCCB.

Teníamos el qué y el por qué de la renovación de la web. Ahora teníamos que establecer la hoja de ruta. En primer lugar, precisábamos de la complicidad de la dirección, que encontramos inmediatamente en el entonces director del centro, Marçal Sintes, y la subdirectora, Elisenda Poch. Fue ella quien dio prioridad absoluta al proyecto, quien puso a nuestra disposición al equipo de Sistemas, con Gerard Bel al frente, y quien asignó el presupuesto necesario.

Home nueva

Las bases estaban asentadas y seguras, y ya podíamos empezar a construir el edificio. Era el momento, también, de contratar a buenos profesionales externos que nos garantizaran los resultados que buscábamos. Fue así cómo nos decantamos por el equipo de diseñadores DOMO-A, la empresa LaMagnética para que realizara una analítica SEO y garantizara el buen posicionamiento de la nueva web en los buscadores, como Google, y, finalmente, la empresa de usabilidad Estudio Torres Burriel que debía garantizar que las decisiones tomadas facilitaran la navegación de los usuarios por la web.

Detrás de su trabajo se iniciaba la adecuación del gestor de contenidos. Empezar de cero con un nuevo gestor estaba fuera de nuestro presupuesto, pero fue necesario adaptar a la nueva arquitectura el gestor que la empresa Inte creó en 2007. Y este ajuste programático lo ha llevado a cabo  la empresa Sonicon de la mano de Adrià Vila y David Berruezo.

Mientras, el día a día dentro del CCCB lo ha capitaneado Iñaki Sainz, nuevo jefe de Sistemas del centro, escoltado por Edgar Riu y Lucia Calvo, los webmasters del proyecto. Más adelante, Rosa Puig ha tomado las riendas de los textos estáticos de la web y ha sustituido a Lucia, de baja por maternidad.

Dos años y medio después de asumir el reto de la web del CCCB, su renovación es una realidad. El proyecto ya es un hecho y, por tanto, ya no pertenece a quienes hemos sido sus guías y mentores. Ahora el relevo lo toma todo el equipo del centro, que es quien debe velar por ella.

Pero la web del CCCB, sobre todo, pertenece a los usuarios. Esta renovación tiene que facilitar la navegación y la búsqueda de contenidos. Tiene que destacar la información de agenda y de servicio. Tiene que ser más clara, más gráfica, más relacional, más transparente. Y tiene que ser una web responsive que se pueda consultar desde cualquier dispositivo móvil. En definitiva, tiene que ser el instrumento que permita que el CCCB siga siendo un referente de los centros culturales del siglo XXI en Barcelona, Cataluña y el mundo.

Mònica Muñoz-Castanyer es jefa de prensa y web.

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