Bajo Asedio

15 de septiembre de 2014 No Comments

¿Cómo trabaja una comunidad artística en un contexto de asedio? ¿Cómo, en estas condiciones, es posible mantener el sentido de la práctica confiando solo en las relaciones internas? Estas y otras preguntas relevantes sobre la propia idea y condición de asedio fueron cuestiones fundamentales tratadas en la edición de la dOCUMENTA (13) de Kassel de 2012.

Kabul se convirtió en el lugar de trabajo para llevar a cabo parte de esta investigación, al presentar una exposición que se reveló central para el proyecto general. En el marco de la dOCUMENTA (13), la comunidad artística e intelectual afgana y participantes de otras procedencias se reunieron en Kabul y Bāmiyān en distintas ocasiones a lo largo de meses para explorar la práctica artística contemporánea en una situación precaria y a la vez comprometida.

¿Cómo se puede vivir en guerra y más allá de la guerra y los conflictos? Especialmente en tiempo de guerra, de suspensión del derecho o en condiciones de posconflicto, ¿puede ser el arte una forma de curación? En un estado de sitio el tiempo adquiere nuevas dimensiones y el foco y la ambición de cualquier actividad se concentran en un círculo cerrado. Al actuar, como hicimos en este proyecto en Kabul, como si no hubiera ningún conflicto, ni una ocupación, ni increíbles medidas de seguridad, en realidad proponíamos que se puede interferir, interrumpir y cambiar de algún modo la realidad, a fuerza de afirmación e imaginación. Esta fue la base de trabajo para organizar una serie de seminarios y una exposición en Kabul y Bāmiyān como parte de la dOCUMENTA.

La obviedad del caso Kabul nos llevó a reflexionar sobre la imparable progresión de lo que Giorgio Agamben llama «una guerra civil mundial», el estado de excepción como paradigma del gobierno dominante en la política contemporánea. Y dos años después la experiencia de Kabul sigue irradiando y el concepto de asedio vinculado a la reflexión y a la práctica artística no pierde su fuerza.

Chus Martínez

Fue comisaria de la dOCUMENTA 13. En la actualidad es directora del Instituto de Arte de la Academia de Arte y Diseño de Basilea

La reflexión sobre el asedio se llevará a cabo a través de varias actividades. Por un lado, una instalación consistente en dos piezas audiovisuales de los artistas Mariam Ghani y Omer Fast, que irá acompañada de una charla entre Mariam Ghani yla comisaria Chus Martínez sobre la práctica artística en el contexto del asedio. Por otro lado, tres debates con periodistas e investigadores en torno a los aspectos diferenciales y característicos de los asedios contemporáneos, que incluirá también la proyección de un documental.

Chus Martínez fue entrevistada con motivo del proyecto “Bajo asedio”. Aquí puedes ver la entrevista.

http://vimeo.com/102616546

Fuera de casa

28 de julio de 2014 No Comments

Fotograma de “Al otro lado”. Fatih Akin, 2007

Cuando hablamos de migraciones, inevitablemente hablamos de nosotros mismos. No existe país, región ni ciudad en el que sea un término ajeno. Las migraciones son fenómenos intrínsecos a las personas y, por ende, también a su identidad. En este sentido, hay pocos instrumentos como el cine para describirlas, puesto que retrata su casuística e incide también en su carácter expresivo. Es importante conocer las circunstancias de los movimientos migratorios, así como el modo, el tono y las formas en que se expresan, ya sea narrando el viaje de los inmigrantes subsaharianos que cruzan el norte de África y el Estrecho, o el de los jóvenes españoles que se buscan la vida lejos de la península. Películas como 10.000 KM (Carlos Marqués-Marcet) o El Rayo (Fran Araújo, Ernesto de Nova), recientemente estrenadas en nuestras salas, responden a estos fenómenos demostrando a la vez la permeabilidad y la relevancia del cine como expositor de las realidades sociales actuales.

Por ello, este año proponemos en el marco de Gandules’14 – Gas Natural Fenosa una serie de películas que hablan de este tema. Con el título Fuera de casa, durante el mes de agosto se proyectarán a la fresca, en el patio del CCCB, un total de diez obras. La programación propone una lectura de la emigración completa y heterogénea, con películas que recorren todos los continentes en todas las direcciones y muestran estos periplos forzosos desde la partida hasta el establecimiento y, en algunos casos, el posterior regreso a casa.

Gandules’14 – Gas Natural Fenosa empezará el 5 de agosto con la proyección de la película senegalesa La pirogue (La piragua) (Moussa Touré), que describe la partida y el accidentado viaje de una patera que pretende llegar a las costas canarias desde un pueblo pesquero cercano a Dakar. La segunda sesión, Welcome (Philippe Lioret) tendrá como protagonista a un adolescente iraní que quiere llegar a Inglaterra, y la tercera, Amreeka (Amerrika) (Cherien Dabis), una madre palestina que emprende junto a su hijo un agridulce viaje hacia Estados Unidos. La segunda semana empezará con la película She, a Chinese (Ella, una joven china), de la directora Xiaolu Guo, que sigue los pasos de una joven china a través de su país hasta llegar a Londres. Y estrenaremos la película chilena I am from Chile (Gonzalo Díaz), que narra en clave tragicómica las desventuras de un joven en la capital británica. Clausura la segunda semana la película Auf der anderen Seite (Al otro lado), del turco-alemán Fatih Akin, que entrecruza dos historias familiares entre ambos países. La última semana empezará con un brutal thriller coreano, Hwanghae (The Yellow Sea) (Hong-jin Na), que explora las fronteras entre Corea del Norte, Rusia y China en una trama criminal, y seguirá con la producción hispano-mexicana Aquí y allá (Antonio Méndez Esparza), sobre un padre de familia mexicano que, tras muchos años trabajando en Estados Unidos, regresa a casa para reunirse con los suyos. Para terminar con el ciclo de este año, el último día habrá un pase especial de la película de Chaplin The Immigrant (Charlot emigrante) (1917), seguida del estreno en España de Illégal (Il·legal) (Olivier Masset-Depasse), una película belga que transcurre en un centro francés de internamiento de inmigrantes, destapando la realidad de estos sórdidos lugares.

Todas las sesiones irán acompañadas de uno de los nueve cortometrajes ganadores del concurso de este año, sometidos a votación a través de la página web del CCCB.

Tariq Porter es investigador y crítico de cine.

«Nos encantaría que Ken Loach, con su punto de crítica social, dirigiera ‘Common Places, el remake’»

23 de julio de 2014 No Comments

Entrevista a Delia Márquez y Pablo Díaz, directores de Lugares comunes, el cortometraje ganador de la presente edición del Premio Gas Natural Fenosa.

El corto podrá verse en la sesión inaugural de Gandules’14 el día 5 de agosto.

«La idea nos vino como un flash», explican los directores del corto ganador de la edición de este año del premio Gas Natural Fenosa, Lugares comunes. Delia Márquez (Málaga, 1987) y Pablo Díaz (Málaga, 1979) habían viajado a Düsseldorf (Alemania) para visitar a una amiga enfermera que trabaja allí desde hace unos años. Una visita turística, una parada de autobús y unos cuantos minutos para pensar fueron el germen de este cortometraje, también galardonado en la Academia del Cine de España con el segundo premio de RNE.

Pablo: Prácticamente todo el guión, aunque después cambiáramos cosas, se nos ocurrió en la parada de un autobús…

El corto, un retrato intimista y conmovedor de cómo es la vida «fuera de casa» por motivos laborales, habla de la distancia, la nostalgia y el proceso de adaptación de una joven malagueña a la gélida Alemania. Pablo ha sido el encargado del guión, que en esta obra se articula a partir de una voz en off, tierna y simpática, con acento andaluz, de la actriz Virginia Muñoz. Delia es la parte visual, se ha dedicado a grabar y a improvisar con Virginia Valle (la otra Virginia, protagonista física de la historia, enfermera en la vida real) desde fines de enero hasta principios de febrero.

Delia: Primero definimos la idea, Pablo hizo el primer borrador, que me sirvió a mí como guía de grabación de cada uno de los planos. En este primer borrador se contemplaban escenas que al final nos vimos obligados a eliminar porque eran muy complejas.

–Y hacia mediados de febrero vuelves aquí.

Delia: En Málaga, con un montón de material grabado, es el momento de dar forma a todo el material y adaptarlo al guión. La música es del compositor gallego José María Martínez, que contactó conmigo hace tiempo, y revisando sus temas compuestos, decidimos quedarnos con el guitarreo que caracteriza y da ritmo a la historia. Con la carta cerrada, las pautas, la voz y la música, empezamos a montar, encajar las piezas del puzle.

–La dedicatoria final del corto es toda una declaración de intenciones («A todos los que se fueron. Ayer y hoy»), y subrayáis «y sobre todo a y para Virginia Valle». Virginia Valle, la propia protagonista, la enfermera, ¿no?

Pablo: Indudablemente, es la persona que nos motivó a hacer esto. Es una amiga en común que tenemos y que vive en Düsseldorf desde hace casi dos años. La queremos mucho y la echamos en falta por Málaga.

Delia: Ella es enfermera, y en el cortometraje tuvimos que simular que trabajaba en una farmacia (Apotheke en alemán) porque no era posible grabarla en el hospital. Desde el principio tuvo mucha disponibilidad y fue muy fácil. Como ella no es actriz, el 90% del corto es improvisación y el 10% restante está un poco planificado, como la escena de lanzar piedras al agua o fingir que estudia alemán.

–¿Y la escena del plato de migas?

Delia: En esta escena nos lo pasamos muy bien, porque ¡era la primera vez que Virginia preparaba unas migas!

Pablo: Yo no estaba, pero me habría encantado probar aquellas migas.

–¿Y alguna otra escena que recordéis especialmente?

Delia: Para grabar las escenas del avión que aparecen al principio, tuvimos que ir a la zona habilitada que hay en el aeropuerto de Düsseldorf para ver despegar y aterrizar los aviones (Flughafen besucherterrassen). Nos perdimos al llegar y ya era de noche, así que tuvimos que volver otro día para poder grabar aquellos planos.

–Los créditos del corto también son muy especiales.

Delia: Los créditos están basados en unas cartas reales que compramos en unas tienditas allí en Düsseldorf, y realizados por Javier Ramos. Y el cartel, de Juan Antonio Mariscal, también ha sabido capturar la esencia de nuestro corto y plasmarla en una imagen.

–Aparte de este corto, ¿habíais trabajado alguna vez juntos?

Delia: Hemos hecho cortos juntos y separados. Yo debuté con mi primer corto en el año 2011 (¿Cómo funciona un paracaídas?), en 2012 hice La petite mort, y a partir de aquí, junto con Pablo, hemos codirigido varios cortos, como Almohadas separadas, Casting Vitae, La técnica del mono y finalmente Lugares comunes.

Pablo: Yo realicé cortos hace años en solitario, pero lo dejé un poco, y hace relativamente poco que me he juntado con Delia y el equipo de Agudeza Visual. Siempre estamos pensando en nuevos proyectos y formamos un buen equipo, porque somos muy parecidos a la hora de trabajar.

–Y hablando de «estar fuera de casa» (la temática de vuestro último corto), ¿os lo planteáis como opción de futuro?

Delia: Yo me lo he planteado pero nunca he llegado a buen puerto. De momento me quedo en Málaga, con muchos proyectos por delante.

Pablo: Yo tengo trabajo ahora mismo y no lo necesito, pero me parece una opción muy buena, conocer otros países, otra cultura… La lástima es hacerlo por necesidad, porque prácticamente tu país te está obligando a hacerlo. El mensaje del corto es este: lo que está pasando ahora mismo, ya pasó hace un tiempo, y tenemos que evitar que esto pase en un futuro.

–Y si te dieran la oportunidad de ceder tu corto para que algún director hiciera un remake, ¿a cuál escogerías?

Pablo: Nos encantaría que Ken Loach, con su punto de crítica social, dirigiera Common Places, el remake. Y ya puestos a soñar, que Jamel Debbouzé hiciera de inmigrante árabe o Lupita Nyong’o de inmigrante kenyana, en ambos casos en Londres.

Por qué el #BCNmp7 no es un festival: una breve y sana reflexión

17 de julio de 2014 No Comments

© Miquel Taverna, CCCB

El origen de los festivales de música quizá debería buscarse en el siglo VI aC en la antigua Grecia, con los Juegos Píticos de Delfos, que, entre otras actividades, llevaban a cabo concursos musicales (mousikos agon). Algunos de los precedentes posteriores los podemos situar en Alemania, con festivales como el de Bayreuth (1876), impulsado por Luis II de Baviera y Wagner, así como el Donaueschingen Festival (1921), dedicado a la música contemporánea, pero, como pasó también con el cine, habrá que esperar al fin de la Segunda Guerra Mundial para ver este «formato cultural» normalizado. Tampoco hay que olvidar el Festival de la Canción de Eurovisión (1956), el primer festival de música mainstream que se televisó a nivel internacional. Entre la «música contemporánea» y el populismo extremo de Eurovisión, están todos aquellos festivales que acogían a bandas de estilos más populares; por ejemplo, el Reading Festival (1961), de blues y jazz; el Fantasy & Magic Mountain Music Festival (1967), que sería el primer macrofestival de rock (folk, psicodelia…), al que seguirían el Monterey Pop (1967), el Festival de Woodstock (1969), el Glastonbury Festival (1970) y el Isle of Wight Festival (1968). Si de los 60 a fines de los 80 los festivales eran pocos y de público masivo (con una asistencia de entre 200.000 y 600.000 personas), en los 90 el modelo estalla hasta convertirse en una plaga descontrolada que deriva hacia temas muy diversos, que van más allá de la música o el cine. Las causas pueden ser muchas y muy variadas: desde la liberalización de los mercados, pasando por el auge de la música indie, siguiendo por la inversión de las administraciones en el «turismo cultural», algunas directrices de las subvenciones públicas que empiezan a fomentar todo lo que tiene que ver con las «industrias culturales y creativas», la aparición del «patrocinio cultural», el aumento del PIB de muchos países occidentales, derivado de la burbuja inmobiliaria…

En este contexto nacen dos de los grandes festivales de Barcelona, el Primavera Sound (2001) y el Sónar (1994). Se trata de festivales de éxito indiscutible que han abierto subsedes en otras ciudades del mundo, que han incorporado espacios dedicados a la industria musical o a los nuevos formatos culturales y que generan derivados culturales, como producciones audiovisuales o sellos discográficos. Para expresarlo en una metáfora agroalimentaria, es como un modelo de monocultivo intensivo que obtiene grandes rendimientos económicos y productivos en muy poco tiempo, con unas rentas muy concentradas y productos tematizados. Los grandes festivales son necesarios tanto para el circuito musical como para los músicos y para los consumidores musicales, pero también es cierto que desarrollan un tipo de producción y consumo musical que debe complementarse con las actividades que ofrecen las salas de conciertos, las programaciones regulares o puntuales de centros culturales de todo tipo, las fiestas populares, los comercios musicales o los workshops / talleres de investigación musical. Hablamos de espacios de formación, de reflexión y crítica que fomentan políticas y actividades de proximidad (sean lucrativas o no, exportables o no), vinculadas a los protagonistas del territorio, donde a menudo estos establecen un diálogo con músicos, profesionales o expertos internacionales; espacios horizontales que permiten un feedback con estos mismos protagonistas y, a la vez, experiencias musicales más personalizadas, rutas menos masivas, más variadas, menos prefijadas.

© Miquel Taverna, CCCB

Hace tiempo leí un artículo de Jordi Bertran titulado «Sobre la fiesta». Sostenía que la fiesta es «el reflejo de los conflictos latentes en la comunidad que se hacen visibles en las celebraciones de los distintos ciclos del calendario». Destacaba su función catalizadora, el hecho de que rompe con el tiempo del trabajo (el tiempo productivo), a la vez que supone una ruptura de los códigos de comportamiento; en definitiva, decía Bertran, se trata de una «terapia regeneradora de la comunidad celebrando que, inconscientemente, vivía una insubordinación evidente contra las jerarquías gracias a un retorno imaginario hacia un cierto igualitarismo».

El BCNmp7, como tantas otras actividades que tienen lugar en la ciudad alrededor de la música, aborda este doble compromiso: por un lado «ser el reflejo de los conflictos latentes en la comunidad» (conflictos que no son más que tensiones y debates de orden social, económico, político, histórico, cultural) y, al mismo tiempo, servir como «terapia regeneradora de la comunidad» por medio de la puesta en escena de propuestas musicales «únicas», es decir: trabajadas colectivamente (con la ayuda de todos los agentes y colectivos programadores de las sesiones), hechas expresamente, pensadas para un contexto, que es el que les da valor y sentido. A veces lo conseguimos, a veces simplemente nos quedamos en el intento, pero no bajamos la guardia.

El ciclo del BCNmp7 (Músicas en Proceso) de 2014 ya ha llegado a su meridiano, después de tres de las cinco sesiones programadas.

Primera sesión: una música incontrolable

La primera sesión tuvo lugar el 6 de marzo. Programada por la promotora musical Sidewalk Bookings y el colectivo Los Cuatro Cocos, fue una apuesta por la música underground (por ponerle una etiqueta) más contundente. El debate inicial, conducido por Xavi Sánchez Pons y Quique Ramos, tuvo como protagonistas al periodista y miembro del colectivo Detakon Víctor Ginesta, la fotógrafa Alejandra Núñez y responsables del colectivo Màgia Roja. El debate no ofreció grandes conclusiones, simplemente trató cuestiones que aún ahora crean controversia y sospechas; por ejemplo, el origen del término y las prácticas DIY, la confrontación entre el mainstream y el underground y la propia recepción musical y el papel del público, mucho más atraído por entornos ya conocidos o celebrados antes de las salas pequeñas o los rincones más inhóspitos de la escena musical (esto se comentó tanto en la mesa como abajo).

Pharmakon, Una bèstia incontrolable y Coàgul. © Miquel Taverna, CCCB

A continuación se pasó al «núcleo duro» de la sesión, a la música, a los tres directos de tres artistas que son, precisamente, aquellos que defienden y potencian los propios invitados al debate: Coàgul, Una bèstia Incontrolable y Pharmakon. Dicen de Coàgul que hace black metal y folk apocalíptico, pero tanta etiqueta no es capaz de hacer justicia a la hipnosis coaguladora del músico, su noche es la de la alquimia, la del alma, la árida oscuridad de los poetas (también locales), la del grito desangrándose bajo el gong de la campana y de la electrónica primitiva; todo el copioso público que llenaba el teatro del CCCB puede certificarlo.

A continuación Una Bèstia Incontrolable removió la energía en otra dirección, la del punk, pero con una fuerza inusual, despertando a la bestia también en el público. Pharmakon (Estados Unidos), una músico joven, como Coàgul, raya los veintipocos, hija de la cultura punk, nos devolvió a una esfera más íntima, interpelando al público desde abajo, incomodándolo desde las vísceras y removiéndolo en la palestra con el noise. Los conciertos se iban enlazando con colaboraciones entre los músicos, como un hilo argumental necesario, una guía hacia la catarsis final, cuando todos los músicos subieron para entonar el último tema. Y sí: fue catártico.

«¿Por qué debería importarle a una persona madura que un grupo punk toque en un museo? ¿Habrá alguien con un guayómetro? Si te gusta el grupo deberías confiar en que te gustará el concierto. Para mí es gracioso porque en Nueva York un concierto de grupos locales cuesta entre 7 y 10 €. El concierto del jueves cuesta 7 € y, por lo general, los conciertos en casas okupas o centros sociales cuestan 3 €, así que por 4 € más tienes un concierto en un sitio diferentePharmakon, entrevistada por Alejandra Núñez (VICE)

Segunda sesión: la escena industrial / new wave en Barcelona en perspectiva

Debat BCNmp7 © Miquel Taverna, CCCB

La segunda sesión fue el 16 de abril y se presentó como un diálogo entre la música industrial y la música new wave del pasado y la del presente. Los programadores fueron Boston Pizza Records y Domestica Records, dos sellos y promotores musicales muy distintos; el primero se mueve entre los músicos locales que empatizan más con sus filias musicales, y el segundo, Domestica, se ha establecido como un sello que cubre estilos como el new wave, el krautrock, el electro, el experimental o el minimal, y centra parte de sus esfuerzos en los discos de coleccionismo. La final de la Copa del Rey Barça-Madrid se lo complicó al público (el fútbol, este gran contraprogramador), pero, aun así, más de 150 personas se animaron a asistir. El pasado de la escena electrónica de los 80 (plena transición) estaba representado por los invitados de la mesa redonda: Víctor Nubla (Macromassa), Gat (Ultratruita, New Buildings, fundador del sello G3G), J. J. Ibáñez (Kremlyn).

Suele ser complicado hacer un debate y no caer en la fraseología de «nuestros tiempos eran mejores», como si entonces existiera una inocencia en el sector, una originalidad inmaculada que hoy en día es imposible encontrar. No es exactamente así; la historia de la cultura es el arte de la copia transformada, pero lo que está claro es que los contextos en los que se da la producción y recepción/consumo musical no son equiparables. Estos debates sirven para ofrecer una prueba de estas diferencias.

Los conciertos fueron, en primer lugar, a cargo de Tvnnel (Valencia), un músico que no ha editado aún su primer disco y que, por medio de tres sintetizadores y un secuenciador, construye sus melodías y ritmos subterráneos en directo. La veteranía la aportó el francés Philippe Laurent, un artista muy completo (multimedia), cargado de teoría musical y cultural (su obsesión es cómo perciben las personas los signos y los símbolos y su significado respectivo), pero que, después de haber tocado rodeado de sintetizadores gigantes en los 80, ha optado por una puesta en escena y una música aparentemente mucho más fácil, con compases binarios y estructuras bailables y sencillas.

¿Con qué argumento contestarías a alguien que después de escuchar este disco llegara a la conclusión de que son solo ruidos?

«Que consulte la palabra “electroacústica” en la Wikipedia. También puede mirar Pierre Schaeffer, el Tratado de los objetos sonoros, eso es anterior a cuando habían nacido tus padres. Por otro lado, que busque en la Wikipedia la palabra “punk” y relacione ambas cosas. LT Caramel y yo, por la edad que tenemos, somos la primera generación del punk y de lo que era la música industrial en Europa. Siempre hemos trabajado con estas cosas situacionistas y muy poco académicas y ortodoxas. Pero la electroacústica ocupa estanterías en las tiendas de discos de los países civilizadosVíctor Nubla, entrevistado por Carles Batalla (Revista Rambla)

Tercera sesión: Zeidun, una genealogía

Zeidun

Zeidun © Miquel Taverna, CCCB

La tercera sesión (Me mata pero me gusta: genealogía de Zeidun) tuvo lugar el 15 de mayo de la mano de Gentnormal y La Fonoteca Barcelona. Zeidun fue (o mejor dicho, es) una banda de post-hardcore que se creó, en los años 90, a la sombra del Montseny; sus miembros son: Joan Colomo (Unfinished Sympathy, La Célula Durmiente, Joan Colomo…), Dalmau Boada (Les Aus, Omega V, Esperit!, La Célula Durmiente, Orquestra de Sant Celoni…), Càndid Coll (Murnau B, El Petit de Ca l’Eril, Autodestrucció, Orquestra Punk, Red Sexy Band…), Xavi Garcia (Surfing Sirles…) y Albert Trabal (Orquestra de Sant Celoni…). Algunos de ellos también han pasado por bandas como Rain Still Falling, Ariadna, Cain, Moksha, The Cheese, Country Mejicano, entre muchas otras.

Zeidun empezaron a tocar cuando eran preadolescentes, y veinte años después, gracias a la magia de Gentnormal y La Fonoteca Barcelona, se reencontraron en el escenario con algunas de las bandas que forman parte de esta constelación imparable de músicos: Joan Colomo, Surfing Sirles, Murnau B, Omega V, L’Orquestra de Sant Celoni, La Célula Durmiente, Autodestrucció, Esperit!

Y todo acompañado por unas cápsulas documentales muy emotivas, testigos de primera línea de juego y de fuego sobre los músicos. Las entradas se agotaron a manos de un público sediento de celebración y homenaje, de fiesta compartida, de aplausos y agradecimientos por tantos años de música contra viento y marea, por tanto tiempo de tocar sin esperar la gallina de los huevos de oro, en un ejercicio permanente de amistad y amor a la música por encima de todo. Las lágrimas de emoción pudieron vivirse en el escenario y fuera de él, en un revival único, pero revivido con la tranquilidad y la alegría de saber que ninguno de ellos ha claudicado, que todos siguen cogiendo el instrumento por el mango, luchando contra la muerte, la abnegación, el control industrial o la apatía.

«He vist bruixes i dimonis en rotllana tots
dansant, he vist a la vall secreta un gegant
damunt d’un nan. Som del Montseny,
xandalistes sense frens. Som del
Montseny, anarquistes i senseis
»

Surfing Sirles, Montseny (del disco Romaní, Semen i Sang)

«Tiren la pedra i llavors amaguen la mà,
espera i veuràs com començaran a rodar caps,
jo ho sé i tu ho saps
»

Joan Colomo, Cançó d’amor #2 (del disco La Fília i la Fòbia)

Dos sesiones pendientes del ciclo BCNmp7

La próxima sesión será el jueves 2 de octubre de la mano de Sones (sello y promotora discográfica) y Aurelio Santos (WTF Jam Sessions, del Jamboree, entre otros). Bajo el título de Barcelona Magnética, músicos de distintos estilos y procedencia nos explicarán su relación ambivalente con la ciudad, que, como todo imán, repele y atrae a un tiempo, pero, sobre todo, con la música. La sesión intentará poner de manifiesto, a través de los testimonios en primera persona, el secreto de este magnetismo y enfatizará la fuerza del momento, la improvisación, los encuentros inesperados y las sorpresas musicales a partir de una actuación que subirá al escenario a músicos que hasta ahora vivían, sin saberlo, escondidos unos de otros. Con la participación de Za!, Llibert Fortuny, Munir Hossn, David Soler, Pablo Schwarzman y otras sorpresas.

Finalmente, la última sesión, que tendrá lugar el jueves 13 de noviembre, está programada por Jordi Oliveras (Nativa/Indigestió) y Carlitos Carbonell (Internet 2) y cuenta con la colaboración de Marc Balfagon (Fundación Robo). Bajo el título de Políticas Musicales, la sesión pretende establecer un foro de debate sobre la relación existente entre la música y la política, un diálogo de largo recorrido que se concretará en la generación de unas cápsulas radiofónicas, algunas de las cuales se presentarán en la sesión y otras se adelantarán online; en segundo lugar vendrán las actuaciones de dos músicos de gran compromiso sociopolítico. En breve daremos más información.

Un festival de música cercana

9 de julio de 2014 No Comments

El próximo 18 de julio tendrá lugar en el CCCB una nueva edición de Pròxims, un festival que en tan
solo cuatro ediciones se ha convertido en un clásico del verano catalán gracias a una programación que, año tras año, ha permitido a sus asistentes tomar el pulso a la escena musical independiente en Catalunya.

Standstill

Standstill

Un rápido repaso por los artistas que han protagonizado su cartel se convierte en un auténtico quién es quién sin complejos de la escena musical catalana: Mishima, Manel, Antònia Font, Mujeres, Standstill, Anímic, El Petit de Cal Eril, The New Raemon, La iaia, Litoral, Maika Makovski, Els Surfing Sirles, Joan Colomo, Estúpida Erikah, Manos de Topo, Mazoni, Standstill, Enric Montefusco, Dorian, Bremen, Nine o The Free Fall Band, que se suman a los protagonistas de la edición de este año, Joan Dausà, Halldor Mar y Pribiz, que tocarán junto a Mishima, Standstill y La iaia.

Pero, más allá del cartel, la gran novedad de este año es, sin duda, el traslado de la edición de Barcelona del Poble Espanyol, donde se había celebrado en las ediciones anteriores, al CCCB. Este cambio, que ha sido posible gracias a la colaboración del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, permite acercar Pròxims al centro de la ciudad y realizar el festival en un entorno mítico para la música de Barcelona como la plaza Joan Coromines.

Un buen momento para la música hecha en Catalunya

El cartel de Pròxims 2014 vuelve a demostrar el buen momento de la música catalana con la presencia de Mishima, que presentarán en Barcelona uno de los discos más esperados de la temporada: L’ànsia que cura, publicado el pasado 25 de marzo y que ha recibido una acogida espectacular por parte de crítica y prensa. Precisamente Mishina es una de las bandas que mejor define el espíritu de Pròxims, y por ello, con la actuación de este año, habrá participado en tres de las cuatro ediciones del festival, presentando tres discos absolutamente indispensables en su trayectoria: Ordre i aventura, L’amor feliç y el ya mencionado L’ànsia que cura.

Junto con Mishima, los otros cabeza de cartel de esta edición de Pròxims serán Standstill, que también habían pasado por el festival -tanto como banda como con Enric Montefusco en solitario- que, después de dos años centrados en el proyecto Cénit, volverán a presentar la versión más clásica de su directo, en una oportunidad única para redescubrir a una de las bandas más importantes del indie nacional.

Si cuando hablamos de Mishima y Standstill la palabra que se nos viene a la mente es “clásico”, los otros dos protagonistas de Pròxims Barcelona llevan el camino de serlo. La banda de Osona La iaia, que harán doblete en el Pròxims Calonge en agosto, han dejado boquiabierto al público con su segundo disco On és la màgia? en el que, lejos de seguir la fórmula del éxito de su primer trabajo, han decidido dar un giro copernicano a su música, en una de estas apuestas en las que fácilemnte se identifica en una gran banda.

La iaia

La iaia

La iaia ha sorprendido a propios y extraños con su nuevo disco, y Joan Dausà ha sido uno de los protagonistas de los primeros meses de 2014: cuando todavía no nos habíamos recuperado de su debut, con Jo mai mai vuelve a demostrar que es una de las figuras del pop catalán con su nuevo disco On seràs demà?. Esta será la primera participación del de Sant Feliu de Llobregat en el Pròxims, pero no parece muy disparatado decir que no será la última.

Completarán el cartel Halldor Mar -la gran sorpresa de la temporada- con Winds, un disco en el que el artista islandés, de la mano del sello Amantes Record, ha versionado en inglés grandes himnos de artistas como Joan Manuel Serrat, Jaume Sisa o Raimon; y Pribiz – ganadores del primer concuro Talents Pròxims.

«...10...1920212223...304050...»