Institut d'Humanitats

El acto de mirar

19 de enero de 2016 No Comments

Olvidamos con frecuencia que el proceso de mirar también es una acción. Cuando miramos como espectadores, observamos, seleccionamos, comparamos e interpretamos aquello que tenemos delante de nuestros ojos.

Tomemos un ejemplo: The Assassin (2015), la última película del director taiwanés Hou Hsiao-Hsien. Es una película en donde abundan los planos generales en los que los personajes se pierden en imponentes paisajes, u. Un filme en que donde la visión es distante, de cámara-testigo, visión que nos invita a interpretar constantemente aquello que estamos viendo.

La protagonista, Nie Yinniang, es una asesina implacable, entrenada por una monja a la que le fue encargada su crianza desde pequeña. Nie debe elegir entre seguir el mandato de su maestra, el de asesinar a su primo y ex prometido Tian Ji’an, o desligarse de los preceptos con los que fue instruida. Hacia el final del filme, se nos muestra la discrepancia entre mentora y discípula a través de un prolongado plano general en el que la primera se encuentra en la cima de un acantilado y Nie entra gradualmente en el plano situándose al pie del peñasco. Con la dilación propia del aire espeso, una densa niebla empieza a cubrir el plano hasta que los personajes apenas se ven. Ni una palabra, ni un mínimo gesto nos son concedidos para explicar la ruptura entre Nie y su maestra. En cambio, la distancia entre los cuerpos, la lenta invasión de la niebla, se nos presentan a nuestros ojos-testigos, ojos-intérpretes para señalarnos cómo vemos e interpretamos el desafecto cinematográfico. ¿Cuántas veces hemos visto representada esta misma escena de distancia entre dos seres de distintas maneras? Comparamos, seleccionamos la información que nos ofrece el plano e interpretamos.

Fotograma de The assassin (Hou Hsiao-Hsien,2015)

The Assassin se presenta como el ejemplo ideal de nuestra capacidad activa de interpretación;, el modo en que está filmada nos hace pensar constantemente en la forma de lo que estamos viendo, al mismo tiempo la vez que lo relacionamos, lo ponemos en diálogo con otras cosas que hemos visto.

Porque escribir, hablar de cine, no es más que decidir qué tenemos delante y de qué forma eso se relaciona con el cine mismo y con el mundo en el que vivimos. Es ver películas para pensar cómo ajustar aquello que hemos visto en un relato sobre la contemporaneidad, como afirmaba un crítico como Serge Daney. No es la labor de quien escribe sobre cine interpretar una obra para señalar una verdad absoluta acerca de ella o traducir lo que eésta quiere decir a los espectadores;, esto sería partir de la presunción de que el espectador es siempre pasivo, de negarle el acto de su mirada. Si se entiende que pensar el cine, o escribir sobre él, es dinamitar este papel de autoridad e intérprete, no nos limitaremos a modos estereotipados de ver las cosas, a pautas establecidas que adelantan el resultado de lo que escribimos como si fuera una ciencia exacta. Evitaremos pensar el cine domesticando la mirada, la propia y la ajena.

Puede sonar a simpleza, pero para mí hablar de imágenes es partir de esta base, asumiendo siempre que es una operación tullida en la que nos vemos obligados a generar ideas a través del discurso de otros. Una operación en la que, al mirar, observamos, seleccionamos, comparamos e interpretamos, pero sin las presunciones contenidas en las jerarquías del gusto o el conocimiento legítimo. En una crítica, lo verdaderamente importante es el proceso de interpretación a través del que construimos esas ideas.

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Y desde este mismo lugar, es necesario comprender que no todo está escrito o hablado y que se abren constantemente nuevas formas de pensar y repensar la imagen, más ahora que contamos con innumerables recursos visuales para acercarnos a lo audiovisual. En tre medio de todo esto, quizá se encuentre algo llamado crítica cinematográfica.

Ana Uslenghi, ex alumna del Taller de Crítica Cinematográfica 2015

El Taller de Crítica Cinematográfica, organizado por la Associació Catalana de Crítics i Escriptors Cinematogràfics (ACCEC) y el Institut d’Humanitats, con la colaboración del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB), se celebrará entre los días 2 de febrero y 7 de marzo en el CCCB. Programa e información práctica.

Escritura, verdad, revolución. Mercè Ibarz lee a Joan Garcia Oliver.

30 de octubre de 2015 No Comments

¿Es posible narrar la verdad de la revolución? ¿Cómo decir con veracidad aquello que ha sucedido, lo bueno y lo malo, cuando ya ha pasado el fragor de la Historia? ¿Cómo se puede defender la revolución cuando has perdido, sin olvidar lo que has ganado y a qué precio? ¿Cuál es el valor del testimonio, de la memoria de la revolución?

El seminario Flexo. Revolución 2/6, organizado por el Institut d’Humanitats de Barcelona e impartido por la escritora y periodista Mercè Ibarz, intentará responder a esta y otras cuestiones relacionadas con las formas de contar la veracidad de la experiencia de la revolución. Lo hará a través de la lectura de les memorias del líder anarquista Joan Garcia Oliver, el único de los tres jefes de la CNT que sobrevivieron al descalabro histórico de la Guerra Civil. Ministro de Justicia de la República, se decidió a escribir sus memorias, tituladas El eco de los pasos (Ruedo Ibérico, 1978), a raíz del golpe militar contra Salvador Allende. Demasiado poco considerado y reconocido, el libro es un testimonio formidable por la precisión de los hechos relatados y el coraje narrativo, que el editor José Martínez acompañó con documentos –discursos, textos legales, cartas— que confirman las palabras y la acción de Joan Garcia Oliver.

A continuación reproducimos un fragmento del prólogo en el que Joan Garcia Oliver explica las razones que le llevaron en 1978, más de treinta años después de los hechos revolucionarios, a escribir el libro:

Este no será un libro completo. Tampoco será una obra lograda.

Sobre la CNT –CNT igual a anarcosindicalismo— se ha escrito bastante. Y se ha escrito por haberse revelado como la única fuerza capaz de hacer frente a los militares españoles sublevados contra el pueblo. Fue la CNT –los anarcosindicalistas— la que impidió, por primera vez en la historia, que un ejército de casta se apoderase de una nación mediante el golpe de Estado militar. Hasta entonces, y aún después, nadie se opuso a los militares cuando en la calle y al frente sus soldados asestaban a su pueblo un golpe de Estado. La sublevación de julio de 1936 era de carácter fascista y al fascismo europeo, en la calle y frente a frente, ningún partido ni organización había osado enfrentarlo. La CNT –los anarcosindicalistas— no logró hacer escuela en las formaciones proletarias del mundo entero. Otros golpes de Estado han sido realizados después por militares. El de Chile, por ejemplo, frente a casi los mismos componentes que en España –socialistas, comunistas, marxistas—, pero, sin anarconsindicalistas, fue para los militares un paseo. Tal como se está explicando lo ocurrido en Chile, la lección para los trabajadores será nula. Porque no fueron los militares quienes mataron a Allende, sino la soledad en que lo dejaron. Algo muy parecido le ocurrió al presidente de la Generalidad de Cataluña, Luis Companys, en el movimiento de octubre de 1934.

Entonces, como ahora,  predominaba en Europa una manifestación del comunismo, gritón, llorón, dado a difamar a cuantos no se doblegan al peso de sus consignas. Bueno, sí, para organizar desfiles aparatosos en Madrid, en Barcelona, en Santiago, en Berlín. Pero, al trepar al poder Hitler en Alemania, solamente el anarquista individualista holandés Van der Lubbe tuvo el arranque de pegarle fuego al Parlamento, desafiando las iras de quien se creía más poderoso que los dioses. Aquel fuego purificador alumbró la sordidez del mundo comunista, pagado de sus periódicos, de sus desfiles, de sus manifestaciones, pero que, carente de la chispa insurreccional de los anarcos, siempre dejó libre el paso a los enemigos de la libertad. No amando la libertad, no son aptos para defenderla.

La CNT tuvo excelentes luchadores, hombres y mujeres capaces de llenar páginas de Historia. Pero careció de intelectuales capaces de describir y de teorizar nuestras gestas.

Durante años he vivido en la duda de si debía eternizarse nuestras luchas en narraciones veraces. El final de Allende, asesinado por la soledad en que lo dejaron sus partidarios, me ha convencido de que convenía que el mundo obrero conociera lo que éramos colectivamente, y no solamente a través de la imagen de un hombre y de un nombre. La CNT dio vida a muchos héroes.

En la medida de lo posible deben irse aportando ya los materiales de la verdadera historia del anarcosindicalismo en su aspecto humano, más importante que las manifestaciones burocráticas, que tanto se han prodigado. Solamente la veracidad puede dar la verdadera dimensión de lo que fuimos.

La verdad, la bella verdad, sólo puede ser apreciada si, junto a ella, como parte de ella misma, está también la fea cara de la verdad.

Inscripciones abiertas. Consulta aquí la información para matricularte al seminario o escribe a cursos@cccb.org.

“La imagen salvaje”, nuevo curso del Aula Xcèntric

20 de octubre de 2014 No Comments

El arte outsider -aquella práctica surgida fuera de las academias, en los terrenos de la exclusión y la marginalidad, incluso más allá de las fronteras de la racionalidad- ha encontrado difícil acomodo en el ámbito cinematográfico por la propia naturaleza del medio, cuyos dispositivos de creación parecen negar la posibilidad de una expresión espontánea, visceral y no condicionada por los diversos códigos de representación vigentes.

Como cada año, el Aula Xcèntric y el Institut d’Humanitats organizan un seminario cuyo propósito es acercar al público esos otros cines y tradiciones artísticas a los que dedica su programación el cine Xcèntric del CCCB. En esta ocasión, presentamos ‘La imagen salvaje. Infiltraciones y senderos hacia un cine outsider’, un curso dirigido por el crítico y realizador Jordi Costa, que tendrá lugar entre los días 4 y 27 de noviembre.

La idea de este seminario es identificar y presentar las particularidades de ese cine hecho en los márgenes, trazar su historia a través de las incursiones intermitentes que ha realizado dentro de la historia del cine tradicional, y buscar nuevos mecanismos y entornos adecuados para seguir desarrollándolo de manera próspera en el futuro, frente a los convencionalismos y códigos que imperan en el cine que producimos y consumimos masivamente. Todo ello, a partir de ponencias, diálogos, proyecciones y clases prácticas en las que los alumnos tendrán ocasión de presentar piezas previas para ser analizadas y debatidas con el grupo, siguiendo la temática del curso.

Jordi Costa, Andrés Hispano, Carles Prats, Juan Antonio Suárez y Juan Bufill, serán los ponentes encargados de conducirnos por ese sendero que lleva al cine outsider, a lo largo de las clases que tendrán lugar las tardes de los martes y jueves del mes de noviembre.

Martes 4 de noviembre // ¿Podemos hablar de un cine outsider? Algunas premoniciones de la llegada de los bárbaros. Jordi Costa inaugurará el curso ofreciendo una visión general del cine outsider,  y lo clausurará con dos clases prácticas (25 y 27 de noviembre) en las que se tratará de encontrar claves y escenarios propicios para un cine outsider del futuro. En este sentido, Costa ha producido sus dos largometrajes (‘Piccolo Grande Amore’ y ‘La lava en los labios’) siguiendo las normas del decálogo de Little Secret Film, que propone un modo de hacer cine basado en las limitaciones, el azar, el riesgo y la improvisación.

Jueves 6 de noviembre // Idiota, enfermo y fuera de control. Sesión a cargo de Andrés Hispano, que tratará sobre la fascinación del cine outsider por la gestualidad del cuerpo anormal, enfermo; recreada principalmente en el ámbito de la comedia. Esta relación entre el cine y la patología se analizará a partir del ensayo de Rae Beth Gordon De Charcot à Charlot.

Martes 11 de noviembre // Las vanguardias accidentales. Sesión dedicada a la serie B y a las vanguardias accidentales que surgieron a partir del ámbito de producción. Carles Prats trazará una historia de esa “vanguardia silvestre”, en la que se hará referencia a la filmografía de grandes clásicos transgresores como Ed Wood jr, José Mojica Marins y Jesús Franco, entre otros.

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Jueves 13 de noviembre // El cine de Mike y George Kuchar: melodrama, ufología y porno. Ponencia a cargo de Juan Antonio Suárez, que se centrará en el trabajo de los gemelos George y Mike Kuchar, máximos exponentes de la vanguardia cinematográfica estadounidense.

Jueves 20 de noviembre // Entre el cine y las artes plásticas -normales, corrientes, excepcionales y excéntricos-. Última sesión teórica del curso, en la que Juan Bufill reflexionará sobre un cine experimental que se relaciona con las artes plásticas de una manera libre, amateur, sin pretensiones transgresoras. Se proyectarán obras de  Stan Brakhage y Jonas Mekas; y se presentarán filmaciones inéditas de Juan Bufill.

* Programa completo.

*Los alumnos del Aula Xcèntric tendrán acceso libre a las proyecciones programadas por Xcèntric entre enero y febrero de 2015.

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